domingo, 23 de agosto de 2009

Tarde gris sobre la ciudad

Miércoles 19 de Agosto



El juicio por la tragedia ocurrida en Cromañón el 30 de diciembre de 2004, comenzó exactamente un año antes de la lectura de la sentencia.
Fueron 102 las audiencias en la que declararon alrededor de 350 testigos: sobrevivientes, familiares de las víctimas, policías, bomberos, médicos del SAME, funcionarios de la Ciudad, los músicos, el gerenciador y sus colaboradores, y peritos.

La lectura comenzó pasadas las 15 con las penas más severas. El Tribunal de manera unánime condenó a Omar Chabán, ex gerenciador de Cromañón, a 20 años por ser coautor del delito de incendio doloso calificado por haber causado la muerte de 193 personas y lesiones a 1432; y por el delito de cohecho activo en calidad de autor, por las coimas entregadas a Carlos Díaz para evitar el control policial.
A Diego Argañaraz, ex manager de la banda, a 18 años por ser coautor del delito de incendio doloso calificado por haber causado la muerte de 193 personas y lesiones a 1432, y por el delito de cohecho activo en calidad de partícipe necesario, por las coimas entregadas a Carlos Díaz para evitar el control policial.
Con la misma pena se lo condenó a Carlos Díaz, ex subcomisario de la comisaría 7ª por el delito de cohecho pasivo, por recibir coimas para no realizar el control policial; y por el delito de incendio doloso calificado por haber causado la muerte de 193 personas y lesiones a 1432, en calidad de partícipe necesario. Además ha quedado inhabilitado de por vida para ejercer cargos públicos.

Hasta ese momento, el llanto cubría la sala y se respiraba un raro aire de tranquilidad, pero todo cambió en unos minutos, cuando el juez Marcelo Alvero leyó las absoluciones de Callejeros, Gustavo Torres, ex director General de Fiscalización y Control, y Miguel Belay, comisario de la séptima. Y las penas más bajas, las de Raúl Villarreal, colaborador de Chabán (1 año de prisión en suspenso); Fabiana Fiszbin, ex Subsecretaria de Control Comunal y Ana María Fernández, ex Directora Adjunta de Fiscalización y Control (2 años de prisión efectiva más 4 de inhabilitación para ejercer cargos públicos).

Gritos e insultos por doquier comenzaron a escucharse desde el otro lado del vidrio que separaba a los acusados del ‘público’, tanto para los jueces como para los músicos que se encontraban presentes en la sala.
Desde el primer piso, donde estaban los familiares de Callejeros arrojaron volantes amarillos con las letras negras que decían ‘Basta de Culpar a Callejeros’, esos mismos se podían encontrar en cualquier recital, no sólo en el de los chicos de Villa Celina.

Incidentes adentro y afuera:

Los familiares indignados reaccionaron frente al fallo y no sólo con insultos y gritos. Leonardo Chaparro, padre de una de las víctimas, corrió hacia el vidrio que separa la sala de audiencia y entre varios policías lograron frenarlo, pero los forsejeos se hicieron intensos.
La audiencia debió suspenderse.
Afuera, los seguidores de la banda que se encontraban en la Plaza Lavalle, desde muy temprano, hicieron escuchar sus festejos. Los 150 fans despejaron el lugar sin incidentes, descolgaron sus banderas y se retiraron, ‘no querían provocar a nadie’.
Los familiares y amigos de las víctimas escucharon los gritos de los chicos que estaban sobre la calle Talcahuano, a eso se sumo la bronca por el veredicto que dejaba libre a Callejeros. Todo eso hizo que se colgaran de las rejas de la entrada principal, y llegaran hasta la puerta, que estaba cerrada y no lograron abrirla. Corrieron hacia la calle Uruguay y fue allí donde se encontraron con la policía. Palazos de parte de los efectivos, piedras del lado de los familiares y amigos y carro hidrante fue el escenario que mostraba el dolor y el enojo.
No hubo detenidos ni heridos de gravedad, aunque hubo personas que tuvieron que recibir asistencia médica.

¿Y ahora?

Los familiares y amigos de las víctimas de la tragedia apelarán el fallo ante la Cámara de Casación y ‘si fuera necesario hasta la Corte Suprema’ dijo uno de los padres.



Ana Kirchheimer

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